I.
II.
III.
IV.
V.
Hasta hace cinco años las disputas entre la comunidad judía cristiana y la comunidad LGBT crearon un caos por la dominación de Beverly Hills pero la sociedad LGBT de Los Ángeles y todo California se aliaron a dos diputadosen su afán por crear una igualdad en todo en California, por lo que apoyados por un grupo de empresarios, atletas, músicos y atletas fue que lograron una legislación para la creación de una zona exclusiva para esa comunidad.
El principal activista de ese movimiento y ahora alcalde de Beverly Hills, Travis Denker ha estado acondicionando una ciudad perfecta donde la igualdad prospera, pero lo que no se sabe era que en parte ese proyecto fue para encubrir ciertos negocios ilícitos que tenía con ciertas mafias internacionales. ¿Qué pasaría si la mafia decide cobrar favores?
ambientación
▲ Tu Pj debe tener un Nombre+Apellido o en su defenco un Pseudónimo.
▲ Debes subir tu ficha para obtener color
▲ Después de que tu ficha es aceptada, debes realizar tus Registros
▲ El mínimo de líneas por post es 10.
▲No olviden postear on-rol para mantener sus Pbs, 15 días sin actividad on-rol y perderás tu color
▲ Avisen sus ausencias y eviten perder sus Pbs
021

Elite

013

Burgherdom

002

Home Workers

012

Employees

010

Students

001

Press

003

Police

008

Criminals

Nuevo Skin

21 - 04 - 2016

Limpieza de Registros

12 - 03 - 2016

Skin de Otoño

Noviembre - 2015

Skin Primavera

28 - 04 - 2015

Normas Actualizadas

09 - 12 - 2014

Censo Obligatorio

Octubre - 2014

Apertura foro

25 - 10 - 2014

El foro está inspirado en las series de televisión "Desperate Housewives" y "Devious Maids", sin embargo la trama actual y el enfoque que se le ha dado corre a cargo del staff de Beverly Paradise. Así mismo se agradece a:
Paparazzi y Staff de Beverly Paradise, por la historia y trama.
Damien Aubriot : Modificaciones al skin, tablillas, tablones, y otros códigos.

También agradecemos los tutoriales de Glintz
Savage Themes
The Captain Knows Best y Foroactivo

Algunos recursos gráficos e imágenes han sido tomados de
Tumblr
DeviantArt - Agradecemos especialmente a Pillsburymonki por su coloring Hollywood psd 15
Google
Otros

Gracias a Flaticon por los íconos, créditos a sus autores.

Licencia de Creative Commons

Beverly Paradise by Paparazzi is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://beverly-paradise.foroactivo.mx
Mejor AAAApellido
Mejor AAAApellido
Mejor AAAApellido
Mejor AAAApellido
Últimos temas
» Over muscle
Jue Mayo 18, 2017 10:54 pm por Vladimir Mikhailov

» Petición y/o Búsqueda de Rol
Vie Mayo 05, 2017 1:21 pm por Connor Reznikov

» Sorcery hill {Af. Élite}
Lun Abr 03, 2017 9:52 am por Invitado

» Comunidad Homosexual | Eternal Pleasures | REALES | SPORT & UNIVERSITY | APERTURA.
Miér Mar 29, 2017 7:29 pm por A. Griffon Arkwright

» — WALPURGIS HETERO ♥ +18 — Cambio de botón élite!
Sáb Mar 25, 2017 2:42 pm por Invitado

» Gold rings | Griffon
Sáb Mar 25, 2017 2:27 pm por A. Griffon Arkwright

» HUSBAND & MY BOYS 1/4 | Boda del año | Lacayos.
Vie Mar 03, 2017 12:06 pm por A. Griffon Arkwright

» THE RED JOINT | Putos | Sexual Slaves | Clientes
Miér Mar 01, 2017 7:15 am por A. Griffon Arkwright

» Daddy's Boy | Griffon +18
Mar Feb 21, 2017 9:29 am por A. Griffon Arkwright

Afiliados Élite 21 de 50
afiliados Hermanos 03 de 05
Directorio

Te tengo... Creo. | Priv. A. Griffon

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mensaje por Erik Wolves el Miér Sep 21, 2016 6:57 am
Vuelvo a casa después de haber salido a tomar algo. Estoy de suerte... Hace relativamente poco, di un golpe a una casa que estaba bastante bien protegida para lo que suelen estarlo allí donde voy. El caso es que no solo me llevé el dinero que podía haber por allí -que no era para nada escaso, todo sea dicho-, sino que también me hice con unos documentos de lo más interesantes. Estos comprometían a unos de los mayores señores del crimen por así llamarlo. Van a serme muy útiles. Bien podrían servirme en caso de que la policía me pillara; si les pido la libertad a cambio de estos documentos me la darán sin dudar dos veces. Seguro que le tienen ganas. O por otro lado, ponerme en contacto con dicho tipo y pedirle una suma cuantiosa a cambio de los papeles. Me pregunto cuánto estaría dispuesto a pagar... Pero eso es peligroso. Prefiero sopesar otras opciones de momento.

Sea como sea, he decidido celebrarlo en un bar, donde me han invitado un par de chicos a tomar algo. Luego hemos terminado en los baños y tras dejarles la cara con "mi firma", he decidido que era la hora de volver a casa.
Sin embargo, hay un tipo que parece estar siguiéndome. Puede que esté algo paranoico desde que tengo los papeles en mi poder, pues siento como si dos ojos estuvieran constantemente clavados en mi nuca. Con la diferencia de que esta vez esa sensación es más fuerte. De vez en cuando miro hacia atrás y decido dar un rodeo antes de llegar a casa con el fin de perderlo de vista y asegurarme de que no vienen tras de mí.

No es posible, ¿No? Quiero decir, no podrían haberme encontrado tan rápido. ¡Ni siquiera dejé una pista! Relájate. Son imaginaciones tuyas. Ataja por ese callejón y vete a casa de una maldita vez. Eso es justo lo que haré. No tengo miedo de un gorila como ese, pero prefiero evitar problemas por el momento hasta estar seguro de lo que tengo entre manos...
CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 66

Fecha de inscripción : 20/09/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por A. Griffon Arkwright el Miér Sep 21, 2016 11:45 am
No suelo tener problemas a la hora de conciliar el sueño. Nada ni nadie suelen quitarme el sueño. Pese a ello, debo confesar que llevo unos tres días sin dejar de pensar sobre el asunto. Los agentes están bien informados de la situación y parecen estar cercando al sospechoso de aquella desafortunada intromisión. Dos fotos, en ambas aparezco junto a un importante banquero de la ciudad. Sin duda alguna, un cliente importante y corrupto del que consigo una suculenta y poderosa fuente de financiación. En ambas aparecemos en una situación bastante comprometida. Por desgracia, aunque yo aparezca de espalda, la realidad es que los dos aparecemos completamente desnudos. Mi fiel compañero se folla la boca de aquel joven muchacho cuya edad parece no superar el límite marcado como legal. Yo, por el contrario, aparezco con una gran herramienta adentrándose en su prieta retaguardia. Las fotos fueron tomadas por uno de mis mayores hombres de confianza. Un hombre al que confío todo y del que estoy plenamente seguro, que poseo total control sobre su voluntad. Haberle dados cuantiosas palizas, haber matado a su esposa y haberle convertido en un drogadicto dependiente de mis dosis, me aseguran esto y mucho más. Si algo me encanta de la droga es ver como doblega hasta al más fuerte. La gente está dispuesta a hacer cualquier cosa cuando tienen el puto mono y yo, encuentro en los focos más infecciosos de la ciudad a mis mejores lacayos. Me sale sumamente barato controlar todo mi imperio.

Las fotos, las cuales debían llegar a mis manos pronto, estaban dentro de un sobre en el que se hallaban importantes documentos. No me preocupa que se ve la cara de un puto banquero, lo que me preocupa es que los putos espaguetis o los rusos hayan osado robarme aquellos documentos; enfatizando aún más al cometerse los hechos en la fortaleza de uno de mis mejores hombres. Transcripciones de llamadas telefónicas, mensajes de correo electrónico, datos y movimientos últimos de varias cuentas. Todo este asunto me preocupa y mucho. Desde mi despacho poseo una panorámica privilegiada de la ciudad. Las luces de los coches brillan y las sirenas de las ambulancias suenan a lo lejos.  De mi cómoda saco un vaso y de la cubitera tomo prestado dos cubos de hielo. Cuando mis labios establecen contacto con el añejo licor, mi paz se ve interrumpida por una anhelada llamada: << Lo tenemos >>.

Unas cuantas órdenes y todo está preparado. Antes de salir del edificio en aquella limusina de cristales tintados, decido ponerme la americana de última temporada. Un traje edición limitada, entallado y sumamente caro. Rory se pone un casco y sale el primero en aquella moto de gran cilindrada. Dos agentes destinados por la zona han encontrado al chico divirtiéndose, aparentemente, cerca de un club de la ciudad. Mi mente enseguida quita peso a la teoría de que los italianos o los rusos se hayan entrometidos en mis asuntos. No parece ya una guerra de mafias, sino el desafortunado movimiento de un joven delincuente. La delincuencia en la ciudad es sumamente elevada en los últimos tiempos y como buen títere, empleo el caos a mi favor. El calvo y grandullón de Pete es quien le sigue con poco disimulo. El chico según me comentan, intenta despistar nuestra atención. No lo va a conseguir, pues está completamente rodeado. Mi voz es clara cuando decido que le sigamos hasta la misma puerta de su morada. Me gusta, más bien me encanta, saber dónde se esconden las ratas. Esta noche seré yo quien estrangule a aquel muchacho en su propia habitación. Todo parecerá un accidente. Los propios agentes del cuerpo de policía me encubrirán en todo esto; que, para algo, mi dinero me cuesta. Desde la parte trasera del vehículo disfruto de una última copa de whiskey. Parece que el chico ya ha accedido al edificio por el portal. El conductor apaga las luces. Es el momento, así que nos disponemos a visitar al escurridizo y usurero ladrón.


god damnit!
△ god damnit! | god damnit! | god damnit! ▽

CUNTS WHERE I HAVE CUM. JOIN THEM!:




CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 183

Fecha de inscripción : 26/01/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Erik Wolves el Miér Sep 21, 2016 12:59 pm
Creo que le he perdido la pista. Acelero los pasos hasta llegar a mi casa y me cuelo en el portal con velocidad. ¿Qué coño hago yo huyendo de alguien? Debería darme vergüenza estarme portando como un crío pequeño. Él no es el hombre del saco, ni yo un niño asustado de una sombra en mitad de la noche. Subo las escaleras hasta llegar a mi casa y abrir la puerta. Tengo unas ganas de tirarme en el sofá y no pensar en nada... Aún tengo una sensación rara en el cuerpo. Quizá lo suyo sería darme una buena ducha que haga que todas esas tonterías se escurran por el desagüe. Oh sí, una buena ducha y una pizza harán del resto del día algo mejor.

Diez minutos después, he salido de la ducha para vestirme con unos boxers y una camiseta. Según cojo el teléfono, oigo un ruido a mi espalda. Me estoy volviendo loco... Ha debido de ser uno de esos ruidos que hacen los muebles a veces. Porque a veces lo hacen cuando se dilatan, ¿No? O eso me explicaron, creo. Marco el número de la pizzería a la que llamo siempre y tras escuchar una voz al otro lado empiezo a hablar más deprisa. – ¿Sabe qué? He cambiado de opinión. No quiero nada. Gracias. – Cuelgo, esta vez no me lo he imaginado. Hay alguien aquí dentro. Un escalofrío recorre mi espina dorsal y eriza el vello de mi piel.

¿Hola? Seas quien seas, sal antes de... – No me da tiempo a acabar. Un tipo aparecido de quien-sabe-donde me agarra por detrás, pasando un brazo enorme bajo mi cuello para tenerme bien agarrado. Mis manos se agarran a su antebrazo, tratando de quitarlo pero tiene mucha más fuerza que yo. Finalmente, me deja caer de rodillas al suelo a tiempo de escuchar la puerta de mi casa abrirse. Un nuevo tío. No sé porqué, me da que lleva la voz cantante... Espera, su cara... Las fotos. Es el tío de las fotos. Voy a ponerme en pie cuando una patada del grandullón acierta de lleno en mi vientre, dejándome tirado en el suelo. Ni siquiera estoy correctamente vestido para la ocasión, joder. – Suponía que antes o después tendríamos que vernos... – Gruño orgulloso, alzando la mirada para observarle. ¿Dónde me he metido?
CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 66

Fecha de inscripción : 20/09/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por A. Griffon Arkwright el Jue Sep 22, 2016 8:28 pm
Permanezco unos segundos bajo el umbral del portal. Abrazada a su osito de peluche nos observa. La niña del segundo piso sabe que somos unos completos extraños. Supongo que le damos miedo, que nos teme. Allí, plantados en medio de la noche, vestidos de negro y portando guantes de cuero. Rory es jodidamente feo así que no me extraña que a la cría le cueste conciliar el sueño. Nos debe tomar por una especie de hombre del saco. Mi grandullón es el primero en acceder al interior de la vivienda, el primero en darle la sorpresa a el molesto intruso, ese capaz de recaudar nuestra información más preciada sin permiso alguno. Miro hacia arriba por última vez. Antes de acceder el bloque le envío un gesto. Mi dedo índice se posa lentamente sobre mis labios. Mi mirada se cruza por última vez con aquellos brillantes, e inocentes ojos. Sonrío y me despido dejando atrás a un guardia que cubre la puerta mientras estamos dentro. Los niños callan cuando tienen miedo. Espero que nuestro nuevo amigo no copie el patrón que suelen seguir los críos. Debe hablar y dar muchas explicaciones. También, debe tener miedo. Debe sentirlo y experimentarlo. Si no, me aseguraré personalmente de que pronto lo tenga. Lo sienta. Me sienta.

Detrás de la puerta principal de su vivienda, y desde el pasillo, escucho como entabla una conversación con alguien. Poca gracia me hace tener que ensuciarme las manos con otra jodida víctima. Por suerte, pronto me percato de que el chico se limita a hablar brevemente por teléfono. Rory ya debe estar dentro. No sé cómo, pero está dentro. El chico sabe que hay alguien en casa, su volumen es más elevado. Otro de mis agentes fuerza la cerradura. Nada complicado para manos tan expertas.  Se escucha el crujir de la madera cuando la puerta cede. Veo por primera vez al sospechoso, ahora postrado ante la fuerza de convicción de Rory. Me paro en el portal y me sorprende verle de tal guisa. Un chico jodidamente atractivo y encima, en ropa interior. Enseguida me vienen muchas ideas a la mente. Muchas a cada cual peor. Parece que nuestra víctima se disponía a pedir algo de cena tras la ducha. Avanzo unos pasos y del bolsillo interior de mi chaqueta tomo un cigarrillo y el encendedor. Doy unos pasos por la vivienda y observo lo que me rodea. Encima de la mesa, situada cerca del teléfono fijo, observo unos panfletos de una conocida cadena de pizzas.

Doy unas cuantas caladas mientras escucho de fondo al chico quejarse ante la presión ejercida por las robustas manos de mi gorila. Lentamente expulso el humo del tabaco por la boca. Regocijándome, disfrutando cada instante de nuestro primer encuentro. No muy lejos de donde se encuentra arrodillado el muchacho hay un sofá. Algo viejo, pero lo suficiente cómodo como para sentarme. Lo hago y me sorprende que el chico, parece asociarme, quizás por la manera en la que me mira, con uno de los hombres que aparecía en las fotos que extrajo. Por otro lado, pongo las manos en el fuego por que el desafortunado ladrón desconoce ante quien se está dirigiendo. Contra quien ha intentado y contra quien ha osado jugársela. Soy el señor Arkwright. Todos en la profesión del muchacho conocen o han oído hablar del puto y majestuoso señor Arkwright. Joder. La rabia aumenta por momentos. Intento mantener el temple con otra puta calada. Dejo salir el humor como una jodida chimenea. – Ha costado – hago una desafiante pausa y pego otra calada. – Pero al fin mis amigos y yo, tenemos el placer de conocerte. – me inclino un poco hacia adelante, haciendo una señal al más fuerte de mis chicos para que suelte al chico. – Y ahora joven, me debes unas cuantas explicaciones. Te doy tres minutos para que seas lo suficientemente convincente. – Mis ojos se clavan en los del atractivo chico. Cada minuto que pasa, lo observo y siento más lastima por sentir deseos de cancelar mi plan de matarle. El chico tiene suficiente potencial para divertirme y ser encerrado, como esclavo, el resto de su puta vida en The Red Joint.


god damnit!
△ god damnit! | god damnit! | god damnit! ▽

CUNTS WHERE I HAVE CUM. JOIN THEM!:




CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 183

Fecha de inscripción : 26/01/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Erik Wolves el Vie Sep 23, 2016 3:25 am
Desde el suelo, alzo la mirada para ver como el tío se pasea por mi casa como si fuera la suya propia, con un cigarro y un mechero en las manos. Hasta que su tour por el lugar termina en el sofá, dónde se sienta a seguir fumando como si tal cosa. Engreído, arrogante de mierda... Déjame contigo a solas y verás. Pienso para mis adentros ardiendo de la rabia y de la impotencia. Por fin escucho su voz, masculina y potente y siento un escalofrío. Admito que me sorprende el hecho de que me pida explicaciones y no pase directamente a la acción. Es decir, esperaba una paliza de muerte y que luego se largaran con los putos documentos que tantos problemas han traído en su poder. Por mí, como si se los quieren meter por el culo.

Me levanto poco a poco, notando como todos me vigilan. No voy a hablar de rodillas, no soy un maldito perro. — Explicaciones, ¿Eh? — Sonrío, notando el dolor en el vientre al tratar de reír. Las patadas del gorila que ha traído consigo se han encargado de arrancarme hasta las carcajadas. Hijo de puta. — No hay mucho que decir. Entré a robar en una casa como es habitual, y dio la mala suerte de que era la de uno de tus hombres. Arrasé con todo lo que pude y me largué. — Explico sin alzar demasiado la voz. Podrá oírme perfectamente.

Miro a los ojos del tipo, que tiene que sacarme unos cuantos años intentando discernir qué quiere hacer. A partir de este punto, las palabras brotan de mis labios antes de pasar por mi cabeza. — No tenía pensado devolvértelo. Pretendía usarlo como salvaguarda para con la policía, o chantajearte en un futuro cercano. — Le confieso sin dejar de mirarle. Si va a matarme, que tenga razones. No soy un mentiroso ni siquiera en momentos como este; en los que el orgullo se dispara, haciendo de mí alguien... Gilipollas, supongo. — Pero ya me dan igual. No merecen tantos quebraderos de cabeza, un par de documentos y una foto en la que sales follando. Me he pajeado con ellas alguna vez, lo admito. — Río de lado, a sabiendas de que probablemente eso me cueste un nuevo puñetazo.
CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 66

Fecha de inscripción : 20/09/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por A. Griffon Arkwright el Sáb Sep 24, 2016 8:53 pm
La colilla de cigarro que suelto cae sobre el sofá del joven norteamericano. Los sillones de su sala nada tienen que hacer en comparación con los que, una persona de mi clase, está acostumbrado a poseer. Observo como la colilla deja un bonito agujero en el tapizado. Lo hago, pero por poco; por un breve espacio de tiempo. Mi mirada vuelve a dirigirse hacia el chico quien ahora parece haberse incorporado. Inevitablemente me fijo en lo que puede ocultarse debajo de aquella ropa. Todo el puto mundo sabe que soy un enfermo y que imaginar ese tipo de cosas se me da bastante bien. Me da bastante morbo. Unos brazos realmente marcados impresionan incluso ante la presencia de algo de ropa. Si tiene el culo igual de desarrollado que los brazos, puede que lo posea esta misma noche antes de decapitarlo. Puto asco de crio. Me pregunto si estará relacionado con alguna que otra organización menor de la costa oeste. Por la experiencia, por su acento, por su forma de actuar. Por el mismo antro en el que vive, por ser un lobo solitario y por tener fallos de puto principiante. Por todo esto y mucho más, descarto el mínimo de duda que pudiera tener sobre la pertenencia del chico a los rusos o los italianos.

Me tranquiliza de sobremanera que no sea un asunto de putas mafias. Vuelvo a tomar otro cigarrillo y le pido a uno de mis chicos que me presten un encendedor. El mío parece haber dejado de funcionar. – Maldición – exclamo apático y a mala gana mientras agradezco, con una señal, el gesto de uno de mis guardaespaldas. – Pues sí – hago una pausa – Resulta que acceder a la vivienda, menos indicada de la ciudad, ha sido todo un verdadero infortunio por tu parte. – Me levanto ahora y expulso una fuerte bocanada de humo en su rostro. Desafiante. Sabiendo que de un solo golpe lo tumbaría al puto suelo. – Apestas a nuevo – aseguro mientras doy unas vueltas alrededor del chico. Le huelo, siento su aroma a hombre recién duchado. Me suele encantar ese aroma que contrasta habitualmente con el mío, con el de un tipo rudo y sudado, que, en muchas ocasiones, descuida su higiene más personal. – Pero si de verdad te quieres dedicar a esto. Si llevas meses o cerca de un año en esto – realizo otra pausa – deberías saber a dónde podrías intentar acceder y a donde no. Venga ya puto crio. Venga ya. Todo el puto mundo sabe que en esta zona residencial habitan innumerables miembros del mundo de la droga e incluso, mafias. – doy una nueva calada al cigarrillo – Si de verdad te quieres dedicar a esto. Si de verdad quieres …. Aunque ahora quizás sea ya tarde – hago la aclaración – deberías tener al menos ciertos contactos que te avisen de donde poder robar y donde no. Esto no es un puto juego crio.

Observo su retaguardia. Mis ganas de matarle van desapareciendo gradualmente. Al menos no sin haberle violado a la fuerza antes. Quizás yo y todos y cada uno de mis hombres. Joder con los brazos. Muy apretados por la camiseta que lleva el joven ladronzuelo. – ¿Policía? ¿Tú? Si tu nombre aparece ya entre sus registros. Además, si tuvieras la cuarta parte de mi dinero te darías cuenta de que hasta los mayores rangos del cuerpo policial se pueden comprar. Yo me he asegurado unos cuantos aliados. Deberías y te recomiendo, hacer lo mismo. – Expulso de nuevo aire en su cara. - Ah claro. Es cierto. Eres nada. Nadie. Una mierda reseca en una puta acera de la ciudad. En parte me alegro. Nadie te echará de menos durante tu ausencia. - Estoy tan cerca que siento casi su respiración. Ante su última confesión arqueo una ceja y sonrío. El puto niño tiene talento. Me recuerda a mí de joven. La idea del menor masturbándose se queda grabada, de forma demasiado grafica, en mi mente. El chico podría haberse convertido en alguien como yo. Eso sí, solo si fuera de alta cuna como yo y si tuviera la mitad de mi inteligencia y al menos, la mitad de mis habilidades para el negocio. Con cagadas de tal calibre, este desecho de la sociedad poco tiene que aportar a parte de un buen par de nalgas para ser atravesadas, durante días, por decenas de hombres. Me rio. No suelo hacerlo, pero suelto una carcajada cuando recuerdo su confesión. En cuestión de dos o tres segundos mi sonrisa desaparece. Una de mis manos agarra al chico por el cuello y lo tumba al suelo. Una patada con efecto le revienta el labio y le hace girar bruscamente el cuello. Le escupo una primera vez. Y lo hago una segunda, soltando mayor cantidad de flema, que cae directamente sobre su rostro. Le miro con los ojos enrojecidos y en cólera. No estoy para juegos. No quiero que un puto crio me deje en puta evidencia. - Tú - digo señalando al más tonto del grupo. - Tráeme las fotos y el sobre. ¡Encuéntralas! – mientras espero que den con lo que me pertenece, vuelvo a sentarme y a encenderme el tercer cigarrillo de la jornada. Lo hago como si nada hubiese pasado entre el chico y yo.


god damnit!
△ god damnit! | god damnit! | god damnit! ▽

CUNTS WHERE I HAVE CUM. JOIN THEM!:




CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 183

Fecha de inscripción : 26/01/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Erik Wolves el Sáb Sep 24, 2016 9:26 pm
Notarle dando vueltas a mi alrededor es agobiante. Puedo olerlo además de sentirlo. Empiezo a entender como puede sentirse la presa de uno de esos enormes tiburones antes de ser devorada. Pero no borro la sonrisa. A pesar de estar verdaderamente acojonado, sigo siendo yo. Y ningún mafioso por poderoso que sea podrá cambiar eso. Escucho como recalca la idea de que debería tener aliados entre la policía al igual que él para luego decidir que no valgo lo suficiente. Y sin embargo, vienes a mi casa con todos esos tipos. Ya podías haber venido solo. Pienso para mis adentros cerrando los puños en un gesto inconsciente de rabia. Daría lo que fuera por poder girarme y partirle la cara de una maldita vez.

Pero no, parece que a él se le ha ocurrido la idea antes. En un abrir y cerrar de ojos su mano empuja contra mi cuello y me veo en el suelo. Un dolor intenso aparece en mi labio segundos antes de que el sabor a sangre me llene la boca por completo. Además, noto algo húmedo en mi rostro que limpio con la manga de la camiseta. Me ha partido el labio... Me llevo el dorso de la mano a dicha zona y la veo mancharse de sangre a gran velocidad.

Entonces ordena que empiecen a buscar los documentos y me levanto a la vez que el se sienta y se enciende un nuevo cigarrillo aparte del que ha dejado destrozándome el tapizado. Este tipo es peligroso, debo actuar con conocimiento. Y no a lo loco. He visto cómo me mira. Quizá pueda aprovechar eso. Me acerco con lentitud a él para que sus gorilas vean que no voy con mala intención. Mi mano se posa sobre su rodilla y se mantiene ahí. — Están en el cajón. Las fotos y el sobre. — Murmuro alzando un poco la mano hasta su muslo, y luego la dejo ahí. Puede que no quiera que siga. — Llévatelas. Y enséñame. Ayúdame a mejorar. Quiero ser como tú. — Le digo mirándole a los ojos con sinceridad y luego apartando la mano para no molestarle.
CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 66

Fecha de inscripción : 20/09/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por A. Griffon Arkwright el Lun Sep 26, 2016 11:35 am
La sala está ya cargada de humo. Las ventanas y puertas colindantes están cerradas y el aire comienza a viciarse al encontrarse tanta gente concentrada en una misma habitación. Corre una pequeña brisa de aire, cuando el mayor incompetente de mi organización, abre una de aquellas puertas y decide iniciar la búsqueda en la habitación principal del joven ladrón. Miro al joven y disfruto observando como aquel llamativo hilo de sangre recorre sus hermosos labios y acaba esparcido por su cuello y suelo. La actitud chulesca que tanto me hacía recordar a un yo más joven, desaparece. El menor parece entender que esto ahora no es una broma. El puto crio parece comenzar a entender lo que verdaderamente está en juego. El ratero se pone en movimiento y mis chicos se alertan. Yo no le doy importancia y me niego a dar una precipitada orden. Con las piernas bien abiertas, y aún sentado en mi trono, me regocijo enormemente cuando el menor se arrastra de rodillas hasta mi posición. Doy una nueva calada a este tercer cigarrillo. Como un puto perro discapacitado, el principiante repta hasta colocarse casi entre mis piernas. Se arrastra, pues a los gusanos insignificantes como él se les da bastante bien. A momento me cierto sorprendido por el repentino estado de sumisión de aquel montón de mierda. Hablando de mierda, el chico debe estar a punto de cagarse encima.

La mano de mi nuevo perro se posa gentilmente sobre mi rodilla. El chico confiesa y me alegra enormemente que nos ahorre el trabajo. Su mano sube lentamente hacia mi muslo. Si me tocase un poco más a la izquierda podría palpar toda la grandeza de mi rabo. Tras un sonoro silbido, indico a Jim que deje de buscar en vano y que se centre en el cajón citado por el joven. Mientras espero agarro bruscamente al chico del cabello. Sujeto mi cigarrillo con la otra mano que me queda libre y escupo cargado al suelo. Tras entremezclar mis dedos en su cabello, decido incorporarme un poco y acercar la cabeza del perro a mi entrepierna. Lo mantengo ahí durante unos segundos, contemplando a través de mi pantalón, la silueta de mi polla. Me incorporo aún más y me inclino hacia adelante. Jalo su pelo con fuerza, sintiendo que a momentos se lo arranco. Acerco ahora su rostro al mío. Junto mis labios con los suyos. Siento la calidez y la humedad de estos. Antes de separarme, decido morder cerca de la herida desde la que brota la sangre. Muerdo con fuerza y arranco un nuevo pedacito de piel. Mis labios se tiñen de rojo. Aprecio como el menor pone cara de dolor. Siento el aroma a sangre y ese inconfundible sabor a una especie de metal. Paso la lengua por mis labios, apartando así, los restos de sangre ajena acumulados sobre estos.

Cuando me quiero dar cuenta poseo el sobre en mis manos. Lo abro, no sin antes devolver al chico a su posición inicial. Lo hago con el pie. Con el tacón le doy una leve patada que lo aparta lo suficiente de mí. Abro el envoltorio y lo primero que aprecio son las comprometidas fotos. Están hechas un puto asco. Se muestran pegajosas y especialmente, en la que aparece mi trasero, está impregnada de una sustancia blanquecina. Esa sustancia que muchas veces, vierto en el interior del coño de mis chicos. – Que te enseñe a mejorar o no depende absolutamente de ti. – sentencio. – Quizás sea ya demasiado tarde, puede que mañana mismo alguien encuentre tus restos en una bolsa de plástico – vuelvo a escupir una vez más al suelo, esta vez lo hago muy cerca del perro. – Das muchas cosas por hecho. – tras una pausa se me ocurre una brillante idea. Las fotos deterioradas que sujeto entre mis manos caen al suelo. Las dejo justo en frente del ladrón de grandes brazos. - ¿Habéis oído bien chicos? – hablo ahora de cara a los miembros de mi organización – Este insignificante y escurridizo pedazo de mierda afirma habérsela cascado pensando en estas fotos. Fotos en las que se ve mi puto culo. Joder. Vaya puta basura. No me gusta nada eso. – termino mirando la reacción del rostro del joven. – Bien, quiero que alguien busque algo de comer en esos putos estantes. Traedme lo que sea. – sentencio – En lo que a ti respecta, ya puedes empezar a masturbarte. Quiero ver si lo que afirmas es cierto, quiero ver cómo te corres una vez más sobre esas fotos. – Con los ojos desafiantes e inyectados en sangre espero ver la reacción del chico. Mis hombres se descojonan y algunos se sientan preparados para tan grotesco y humillante espectáculo. Jim, el tonto habitual, es el que parece haber encontrado algo en la cocina. Espero. Espero fumando y desafiando al joven con tan solo una mirada. Ya sabe de lo que soy capaz. Ha visto de lo que soy jodidamente capaz.


god damnit!
△ god damnit! | god damnit! | god damnit! ▽

CUNTS WHERE I HAVE CUM. JOIN THEM!:




CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 183

Fecha de inscripción : 26/01/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Erik Wolves el Miér Sep 28, 2016 3:56 am
Aprieto la mandíbula, controlándome cuando me agarra de esa forma del pelo para no liarme a hostias con él. Cada vez me cuesta un poco más. Probablemente llegue un momento en el que estalle y quiera cargármelo, incluso si eso significa una posterior muerte dolorosa y lenta a manos de sus putos secuaces. Pero de momento no puedo, tengo que seguir manteniendo ese papel de chico que ha visto al que puede resultar su mentor delante de él y quiere aprovecharlo sea como sea. Si es la única manera de salir con vida de este embrollo, no voy a pasarla por alto. En un momento me pega la cara a su entrepierna, y puedo notar una polla de unas dimensiones bastante grandes, aunque eso ya lo sabía, ya se la he visto en las fotos y he de decir que el mafioso gilipollas no va para nada mal dotado.

El beso posterior es asqueroso y repugnante y me arranca un grito de dolor con sus putos dientes. Al apartarse, puedo distinguir mi sangre colorear sus labios. Está loco, definitivamente loco. Supongo que por eso ha tenido éxito en el mundo del crimen. O eres un loco, o terminas por ceder a la cordura y caer con todo. Este tipo parece haber optado por la primera opción. Bueno, se ha tirado de cabeza a ella. Ahora parece que cabe la opción de que me ayude a mejorar en lugar de matarme. Eso es una buena señal. Luego rápidamente se corrige, alegando que es posible que mañana alguien me encuentre en una bolsa de plástico. Eso no sucederá. Ya lo verás.

Cuando manda a uno de sus inútiles secuaces a por comida frunzo el ceño. Es previsible, seguro quiere preparar alguna otra forma de tortura o humillación. Sin embargo, su siguiente orden es algo que de primeras me suena a coña. Pero por la mirada que me echa adivino que está hablando en serio. El resto de hombres ríen. ¿Quiere que me eche atrás, es eso? ¿Que lloriquee como un crío para que me perdone? No voy a hacerlo. Hacerme una paja delante de un montón de mafiosos no era mi plan para hoy, pero que les den. Levantándome, me siento en una silla algo alejada del sillón del cabecilla y me quito los boxers, empezando a masturbar mi miembro flácido. Ya me acercaré a las fotos cuando esté a punto de acabar... Mi polla tarda poco en ponerse dura del todo y miro al tipo que me ha retado. ¿Es esto lo que querías ver? Pienso mientras mi otra mano acaricia mis testículos.
CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 66

Fecha de inscripción : 20/09/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por A. Griffon Arkwright el Sáb Oct 01, 2016 11:18 am
Para el común de los mortales la sangre tiene un desagradable sabor metálico, a mí personalmente, me encanta ese sabor. La textura de la sangre, los grumos cuando se coagulan. El espesor y, sobre todo, su color. Rojo, un rojo muy intenso. Aun saboreo la sangre del menor. Sinceramente todo aquello me excita. Me la pone francamente dura y lo noto, sobre la marcha, mientras espero algo que me ayude a aliviar aquel sabor. Me complace observar que el chico se levanta, pero que lo hace para seguir todas y cada uno de mis instrucciones. Se acomoda sobre aquella silla y yo aprovecho para seguir llenando la sala de humo. El sabor a alquitrán impregna mis labios con cada una de las caladas. Se entremezcla en el interior de mi boca con aquel sabor a sangre. El chico parece enojado. No es de extrañar. Le estoy dejando en evidencia. Le estoy humillando y lo disfruto. Lo disfruto al igual que lo hago cuando retira aquella ajustada prenda. Su miembro flácido tiene un tamaño correcto, pero insuficiente. Si lo llevo al club trabajará como chico poseedor de un prieto coño. Al estar sentado puedo ver, cuando alza ligeramente sus piernas para retirar su bóxer, el coñito prieto que tiene entre sus nalgas. Un ano diminuto y totalmente apetecible. El joven parece un experto. Se la casca mientras que, con la otra mano, se ayuda estimulando sus pelotas.

Jim no tarda en volver sonriendo con un buen puñado de palomitas. - ¿Tienen suficiente sal? – digo serio cuando accedo a sujetar el bol entre mis manos. Jim me lo promete antes de quedarse sin palabras. El más tonto de mi grupo no había mirado hasta entonces al joven ladrón. Jim queda prendado de la escena. La escena de un musculado y atractivo muchacho cascándosela delante de las risas de muchos en el salón. – ¡Eh Jim, Jim! – le golpeo con el pie al ver que no reacciona - ¡¡¡¡¡Jim!!!! ¡Vete de aquí puto enfermo, verte la cara me da asco! – sentencio - ¡Haz el favor de retirarte un poco! ¡Me jodes el espectáculo! – tras otra calada vuelvo a establecer contacto visual directo con el joven. Mis ojos se clavan en los suyos. Me mira molesto. Lo entiendo. Tras aguantar la mirada durante unos segundos vuelvo a vigilar a Jim. El tonto de Jim se había ganado el mote a pulso. Jim es un chico de unos treinta años, delgado y muy deteriorado. Sin ser feo, empeora mucho por esos dientes podridos y por los años de consumo en las calles. Su polla, la cual muestra mucho en el club mientras folla esclavos, es fea y pequeña. Todos se ríen del bosque del que presume tener entre sus piernas. Le abronco demasiado, pero es un lacayo leal. Su discapacidad intelectual, y su dependeica a la droga que le proporciono, hacen que Jim “el tonto” se convierta en uno de mis mejores hombres. Eso no implica que no sea molesto. Noto como Jim se esconde y refugia detrás de la encimera de cuarzo de la cocina. Todos y cada uno de la sala saben que se la está cascando justo detrás de aquel mueble. Sigue mirando al chico con deseo. Su mano se agita con violencia. Lo más terrible de todo será que el tonto de Jim no se estará percatando de que el resto de la sala podemos verle. Da igual. Todo da igual.

El chico parece desesperado por correrse cuanto antes sobre mi foto. Si bien los nervios parecen jugarle una mala pasada. Parece incapaz de concentrarse. No sé si es por el acto de Jim, por nuestra presencia, por mi mirada mientras fumo desde el sofá de en frente o, porque sabe que posiblemente acabe muerto en un par de minutos tras correrse sobre mis fotos. Sea como sea, su polla se endurece, pero no lo suficiente. Con desgana tiro otra colilla al suelo, esta sin habérmela acabado. Decido llevarme a la boca un buen puñado de palomitas antes de incorporarme. Antes de incorporarme y acercarme un poco más al muchacho. Mi polla, ahora bastante endurecida por la situación y por su olor a chico recién duchado, queda muy ajustada en mi pantalón. Dejo que la note, que la vea en primer plano. El chico debe conseguir tener una erección igual o mayor. Me la debe. Me lo ha prometido. Ha presumido de ello. El ladrón debe correrse sobre las fotos en las que enseño mi duro culo. Es una orden. Su cometido. Debe hacerlo. Sé que lo hará.


god damnit!
△ god damnit! | god damnit! | god damnit! ▽

CUNTS WHERE I HAVE CUM. JOIN THEM!:




CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 183

Fecha de inscripción : 26/01/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Erik Wolves el Sáb Oct 22, 2016 4:39 am
Mi mano se mueve sobre mi cada vez un poco más endurecido miembro. No me importan las risas ajenas. ¿También se ríen cuando ven porno, la mayoría porno gay a espaldas de sus mujeres? Bah, eso es lo de menos. De todas formas, no puedo conseguir una erección completa. Lo cual creo que es lógico, acaban de intentar matarme más o menos. Y probablemente vuelvan a intentarlo. A menos que me corra sobre las malditas fotos. Quizá debería haber tenido la boca cerrada, por una vez en la vida para evitar este tipo de problemas. Y es que la gran parte de problemas la causa precisamente eso, el no saber cuando hay que callar. Ojalá no hubiese entrado nunca en la casa de aquel tipo. Estoy casi seguro de que el líder de esta banda no va a enseñarme nada. Absolutamente nada. Quiere divertirse un rato y luego se olvidará de la situación. Es un tipo bastante retorcido, que me observa mientras sigue con el cigarro. Pero él no ríe, solo observa. Hay otro par de tíos partiéndose de risa,  otro que a mi parecer se está pajeando con la escena detrás de uno de los muebles. Lo que me faltaba, no voy a andar limpiando lefa ajena de mi casa.

En cualquier caso, el tipo se levanta. ¿Qué demonios quiere ahora? Le sigo con la mirada hasta que se coloca delante de mí. Es entonces cuando desciendo la vista desde sus penetrantes ojos al abultado paquete que coloca delante de mi cara. ¿Qué pretende que haga ahora? Me tomo la libertad de seguir como yo creo conveniente. Joder, espero que esto no le resulte molesto también, aunque lo dudo mucho. Con la mano que estimulaba mis testículos desabrocho sus vaqueros, bajándolos un poco para que su polla solo quede oculta por la ropa interior.

Y entonces sí, volviendo a mirarle a los ojos acerco mis labios fingiendo timidez a su paquete. Estos se posan sobre la parte baja de su tronco, subiendo por él entre besos hasta llegar a la zona que ocuparía el glande. Mi erección se hace por fin completa y sigo lamiendo esa zona, empapándola en saliva y dejando traslucir el contorno de su capullo. Puedo notar mi miembro palpitar en la mano. — ¿Te gusta? — Le pregunto con una pequeña sonrisa ladeada. Entonces, con la mano libre, cuelo dos dedos bajo su ropa interior, predispuesto a bajarla y hacerle una mamada que le haga cambiar de opinión. Pero me quedo quieto, esperando un gesto de aprobación por su parte. Cualquier cosa que me diga que quiere que continúe o por el contrario que lo deje estar.
CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 66

Fecha de inscripción : 20/09/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por A. Griffon Arkwright el Vie Nov 11, 2016 7:25 pm
Siento una irrefrenable sensación de sorpresa. Puto crio. Se ve que no es la primera vez que lo hace. Lo hace con ganas. Lo disfruta. Pese al monstruoso tamaño, le cabe prácticamente entera en su boca. Sorpresa. No puedo evitar sentir una placentera sensación de sorpresa. Me acerco al crio con una sola finalidad. Me acerco a él para sentarme justo detrás. Mi intención es hacerle una interminable sesión de edging. Mi intención es a priori ayudarle a que su erección sea más rápida y potente. Quiero sentarme detrás, deslizar mi tosca y áspera mano hacia su miembro. Los callos y durezas de mi puta mano ayudarían a estimular mucho más; siempre lo hacen. Mi mano derecha recorrería sus pelotas, jugaría un rato con estas antes de aprovechar el líquido pre seminal que brotase de su rabo para embadurnar su insignificante miembro. Quizás no del todo insignificante, pero si escaso comparado con la joya que albergo entre mis piernas. Su polla se endurecería al instante, estoy prácticamente seguro de ello. Pediría a uno de los retrasados que me acompañan que acercasen las fotos en el momento preciso. Incluso puede que seleccionara al tarado de Jim. Jim se la está cascando. Quizás merezca ser él quien acerque las fotos. Si se sentase a los pies de la silla, Jim podría ser bañado con la leche del menor. El espeso jugo bañaría tanto al retrasado como a las fotos. En veces posteriores el vertido sería mucho más escaso. Controlaría el reloj. Apresaría al chico con mi brazo izquierdo, quizás le apuntase con una puta pistola. Fuera como fuese seguiría masturbándole. Durante horas agitaría su miembro. Le haría correrse sobre aquellas malditas fotos donde se ve mi magnifico trasero. Le haría correrse una y otra vez hasta que sus huevos quedasen jodidamente secos. Le haría correrse hasta que el chico se revolviera sobre la silla. Hasta que dijera un efímero basta. Joder, que bien huele. Como me pone ese contraste con el hedor de mi cuerpo.

Mi plan se ve frustrado. No me gusta que nadie trunque mis planes, pero con la lengua del menor recorriendo en círculos mi glande soy incapaz de pensar. El chico empieza ejerciendo presión en la base del tronco de mi gran rabo. Cerca de las pelotas empieza y va subiendo lentamente. Noto como su lengua y labios se recrean mientras este sube poco a poco. Su lengua debe notar mi principio de vertido, así como las rugosas hileras de gruesas venas que recorren mi nabo. Lo saborea muy bien pese al hedor y restos de mierda procedentes de un cuidado intimo escaso. Al joven ladrón no parece importarle nada. Chupa y mama como hacía tiempo nadie era capaz de hacer sobre mi amado monstruo. Aprieto los ojos con fuerza durante uno o dos segundos; el tiempo en el que el crio usa su áspera lengua para descapuchar mi enorme rabo. Cuando me pregunta que si me gusta le miro vulgarmente a los ojos. No le respondo, simplemente agarro su pelo sin quitarle la mirada. Mi polla golpea ahora con violencia las paredes más profundas de su garganta. Sé que pronto conseguiré producirle alguna que otra arcada. Mis huevos, ligeramente sudados y llenos de saliva que brota de la comisura de sus labios, golpean con cada embestida su barbilla.

Unos gemidos llaman mi atención. Y no son los del chico al que les estoy follando violentamente la boca. Las risas a mi alrededor también aumentan. No puede ser otro, tiene que ser Jim. Dejo de mirar al muchacho y dirijo ahora la vista hacia la cocina. Jim gime como un perro herido. Más bien como un puto mono. Se ha puesto demasiado cachondo. Joder puto Jim. Está demasiado pero demasiado cachondo. El minusválido de Jim se ha subido a la encima de la cocina. Sus calzoncillos, usados y amarillentos caen hasta sus tobillos. No lleva pantalón ni zapatos. Sus calcetines están también ennegrecidos. Como un puto mono, y sobre la encimera de la cocina parece dispuesto a culminar su tarea. Grito e intento impedirlo. Los chicos se ríen, el joven parece querer ver también que sucede, pero mi polla anclada a su boca le impiden ver con claridad. Le agarro del pelo y tiro con fuerza. No quiero que se distraiga. Mi polla vuelve a tocar fondo y veo que su rostro se enrojece por la falta de aire - ¡¡Jim puto cerdo!! – hago como el amago de acercarme, pero soy incapaz de separarme de la boca del joven. Mi miembro está demasiado calentito y cómodo dentro. - ¡¡¡¡Jim joder!!! ¡¡¡Basta!!! – pronuncio con violencia como si fuese un dueño reprendiendo a su perro. - ¡¡¡Jim eres un puto cerdo!!! – Todas las palabras acaban en saco roto. Los gemidos ligeros, y que no molestaban tanto, procedentes de detrás de la encimera dan paso ahora a un llanto de guerra. El gemido de Jim es jodidamente brutal. Tanto que endurece hasta un poco más mi miembro, haciendo que el chico tenga que mamar desde más arriba, evitando así, destrozarse la campanilla. Ya nada se puede hacer. Jim ha dejado una ingente cantidad de lefa sobre la encimera. Parece que alguien haya estado desayunando cereales en esta. Parece que alguien haya vertido cuantiosamente el líquido blanco de un vol. El vertido es cuantioso. Casi puedo oler la lefa. Ese olor tan característico que el pobre ladrón está a punto de olfatear y saborear. Los chicos se mofan y siguen armando jaleo. Se ríen. Supongo que a mí tampoco me queda más remedio. Así que sonrío.


AQUÍ HAY PREMIO:

OFF: Perdona la tardanza. Vacaciones y aclimatación a la realidad. He cambiado de PB, espero que no te importe. Podemos negociar otras tramas si ya no te interesa esta con el nuevo cambio. Disculpa y gracias.


god damnit!
△ god damnit! | god damnit! | god damnit! ▽

CUNTS WHERE I HAVE CUM. JOIN THEM!:




CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 183

Fecha de inscripción : 26/01/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Erik Wolves el Dom Nov 13, 2016 12:23 pm
Tal y como esperaba él accede y antes de que me de cuenta ya tengo ese gran pedazo de carne entrando y saliendo de mi boca a gran velocidad, lo que me la pone aún más dura si cabe. Ya imaginaba que no iba a ser una mamada suave, pero saberlo no implica que sea más sencilla. Cada vez que su glande choca con las profundas paredes de mi boca me sobreviene una arcada, consiguiendo que más que un par de lágrimas se escapen de mis ojos. Por suerte, puedo medio recuperarme cuando mis labios suben por su tronco para llegar a la punta, pero sin sacármela. No me deja sacarla, ya que es él quien tiene la mano en torno a mis cabellos para mantenerme bien anclado a ese trozo de carne. Entonces todo el mundo empieza a reír algo más fuerte y oigo a alguno que grita. Intento asomarme para ver lo que está ocurriendo pero él me devuelve a mi posición, con la boca bien abierta y sus huevos rebotando en mi barbilla. Joder, por como están de duros y gordos diría que estan bastante llenos. Espero que no piense correrse en mi boca.

Grafasf – Intento articular sin éxito alguno. Quiero saber qué es lo que pasa. Por sus gritos deduzco que algo ocurre con un tal Jim. Pero lo que sí noto es que su polla se pone aún más dura, curvándose y obligándome a alzarme un poco para seguir con el oral. Mi saliva ya resbala en algún que otro pequeño hilo por su tronco, hasta caer de sus huevos al suelo. Todo es demasiado, y el surrealismo de la escena consigue excitarme hasta límites que no habría creído capaces. Tanto es así, que aún en mitad de la mamada paro, ahogando los gemidos en su polla mientras me masturbo con fuerza.

Acabo por sacármela y echarme hacia atrás en el asiento, corriéndome en varios chorros espesos y abundantes que se desperdigan por el suelo. Una vez el último hilo de semen termina sobre mi abdomen, quedo extasiante y jadeando sobre la silla, mirando al tipo al que se la estaba comiendo. Agarro su polla con firmeza y le masturbo mientras hablo. – Ya me he corrido. Era eso lo que quería, ¿No...? – Pregunto aún notando algún que otro calambre de placer recorrer mi cuerpo.
CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 66

Fecha de inscripción : 20/09/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por A. Griffon Arkwright el Dom Nov 13, 2016 5:34 pm
Las ventanas del apartamento continúan estando cerradas. El ambiente huele a rancio. A rancio y a humanidad. El piso del insolente muchacho es una puta mierda. Apenas unos cuantos metros cuadrados que igualan, más o menos, el tamaño de las casetas de mis perros en casa. Al olor de humanidad hay que sumarle ahora el de lefa. También cierto aroma a sudor y hormonas. Mi falta de higiene y la excitación más nervios del menor hacen que toda esta sensación empeore. Joder. No sé por qué, pero me llega a gustar el puto hedor. Mi polla se siente cálida y embriagada por la ingente cantidad de saliva procedente de la boca del menor. Cada arcada me produce mayor excitación. Ver como se asfixia, le falta el aire. Ver como entreabre la boca a punto de vomitar. Como de la comisura de sus labios caen lapos entremezclados con principio de lefa. Cuando abre la boca veo como hilos de mi jodido esperma unen sus labios superiores con los inferiores. Sigo, literalmente, preñándole la boca con suma violencia. Su lengua comienza a teñirse con espesos grumos blancos. El tronco de mi rabo también. Este está completamente impregnado de mi propio principio de vertido; vertido al que se le une la saliva más espesa procedente de las profundidades de su debilitada garganta. Mi glande impacta una y otra vez con el fondo de su garganta, llegando en ocasiones a intentar alcanzar la tráquea. El estúpido ladrón saliva demasiado. Lo hace verdaderamente bien.  

La sublime felación sigue impidiéndome analizar las cosas con claridad. Me pone de horrible humor que el cerdo de Jim no acatara mis órdenes. Me pone de mala hostia el revuelo que se ha creado entre mis hombres. Joder. Que ganas de patear a alguien. Cuando miro mi monstruo observo como una carrera de saliva recorre cuesta abajo el tronco de mi enorme polla. Empapa mi miembro y recorre a tiempo la superficie antes de volver a pasar los labios del menor por la zona. El grotesco lapo toca mi zona pélvica rasurada, se acumula un momento entre el tronco de mi rabo y mi piel, luego, simplemente cae incontrolable por mis pelotas. Una parte cae al suelo. El color de la saliva tiene un ligero tinte rojo. La hostia que le meto al crio hace todavía sangrar su labio. Al mamarla con tanta violencia le produzco algún que otro roce sobre la herida. Por mucho que intente evitarlo, debido a el grosor de mi rabo, el chico es incapaz de impedir que le lastime donde ya una vez le hice daño. Mi polla se tiñe a momentos de rojo cuando el menor es incapaz de sostener todos aquellos vertidos dentro de su boca. De la comisura de sus labios sigue escapándose esa mezcla de sangre, semen y saliva. Imagino que la herida por dentro debe ser peor, imagino que mi glande debe estar bañado en su sangre. De ahí la agradable sensación. La calidez extra que añade siempre un toque de sangre. Paso mis manos por las pelotas y recolecto aquel vertido. Me impregno bien los dedos y con un sorbo brusco lo saboreo.

Cuando me quiero dar cuenta noto que el pelo del chico se cuela entre mis dedos. El chico parece dispuesto a abandonarme y eso que no le he dado permiso. Me alarmo al ver que mi polla se separa de sus lastimados labios. Joder que puta sensación de desamparo. El chico se reclina sobre la puta silla. Se la agita casi con el mismo ímpetu que Jim. Le miro y eso no ayuda a que yo me quede también a punto de correrme. Cuento entre seis y ocho sacudidas. Sacudidas acompañadas de fuertes contracciones que marcan su cuerpo. Su abdomen y pelvis se retuercen con cada una de las erupciones. En dos o tres tiros el muchacho parece haber sido capaz de quedarse por completo sin munición. Una lástima todo aquel vertido, Jim podría haber comido yogur durante al menos dos días. Atónito me quedo mirando al chico. Cuando escucho que se pronuncia decido mirarle a los ojos. Inconscientemente, mi mano empieza a magrear su glande. Me embadurno bien la mano con los restos del lefazo, trabajando en movimientos circulares la zona. Bajo por el tronco de su pene y acaricio su pelvis. El chico aún tiembla de la profunda excitación. Mi mano recorre su vello púbico y pronto vuelve a impregnarse con más vertido. Subiendo a los abdominales consigo recabar entre mis dedos mayor cantidad de leche. Espesa, aún caliente. Con mi palma de la mano sobre su cuerpo llego a sus pectorales. Disfruto y me regocijo nadando entre sus pezones. Recojo las ultimas gotas y levanto la mano justo delante de su cara. Está embadurnada y sumamente pegajosa. La separo a un palmo de su rostro. De entre mis dedos comienza a gotear grumosos restos blanquecinos. Tres o cuatro gotas caen cerca de sus ojos. El resto cae en una mejilla y se desliza cerca de su boca. Cuando quiero darme cuenta sonrío. No digo nada solamente sonrío. Vuelvo a apartar mi mano, no sin antes tocar aquella herida de su labio. El dedo índice de mi mano se tiñe de rojo en la huella dactilar. Noto por su expresión que le duele. Separo la mano. Sonrío. Esta vez cierro el puño. Con la mano llena de lefa propino más de cinco golpes seguidos. Duros, violentos, sobre todo, sonoros. Las risas entre mis chicos desaparecen, se esfuman como por arte de magia.

Hay un terrible silencio en toda la puta estancia. - ¡¡¡Basta ya de risas!!! - ¡¡¡Basta ya de putas bromas!!! – me incorporo y limpio el resto de lefa en mi pantalón. - ¿¿¿Os pensáis que me podéis tomar el puto pelo??? – Puto Jim, ¡¡¡eres un puto cerdo!!! – hago hincapié acercándome dos pasos y señalándole con un dedo. - ¡¡¡Joder mierda puta!!! – me llevo las manos a la cabeza y respiro hondo para tratar de relajarme. En otras circunstancias hubiera ido a por Jim; después hubiera pateado a unos cuantos de aquellos retrasados. El chico ahora era quien me tomaba el pelo, no lo podía tolerar. Miro una vez más su rostro, un rostro bastante desmejorado y ensangrentado por la dura lluvia de golpes. - ¡¡¡Estaba siendo perfecto joder!!! – le reprocho al crio - ¿¿¿Por qué has tenido que estropearlo todo??? – hago una pausa y doy una vuelta alrededor de él - ¿¿Eres también discapacitado?? ¿¿Eh?? ¡¡¡Dime joder!!! ¡¡¡Te lo he dicho más de una puta vez!!! ¡¡¡Tenías que correrte sobre las putas fotos!!! – veo el terror en los ojos del menor. Un terror infundado por no llegar a comprender todo lo que pasa por mi mente. – ¡¡¡Maldición!!! ¡¡¡Ya no habrá suficiente vertido joder!!! – Me preocupa que las fotos ya no queden bañadas en su leche, tal y como le había ordenado. Le agarro del pelo, pero esta vez no para sujetarle. Literalmente le arrastro. El chico cae torpemente al suelo. Su ropa interior le hace tropezar. Le agarro y le arrastro con fuerza temiéndome a momentos quedarme con su pelo en mis propias manos. - ¡¡¡Tú, aparta de mi vista cerdo!!! – indico al retrasado de Jim para que se quite de la encimera y recoja su ropa. Con violencia empujo al chico contra la encimera. Bajo su cabeza y golpeo esta contra la encimera. Su cabeza ladeada impacta contra el mármol y da de lleno con la corrida monumental de JIm. Jadea. Disfruto viendo como el niñato impregna su puta cara de niño guapo sobre la lefa de un discapacitado. Le arrastro la cara de arriba abajo y embadurno su mejilla, ceja y oreja. Puede que algo le haya entrado en el ojo. Sujetando su cabeza desde atrás con las dos manos decido darle un ultimátum. Le hago doblegarse y apoyar su torso sobre la encimera. Con torpes movimientos me deshago de mi parte de abajo, incluido mi prieto bóxer. Mi polla está a punto de reventar por el recuerdo de sus labios. Desde mi privilegiada posición observo como los grumos de la lefa de Jim quedan ahora esparcidos por la encimera. La sangre de las heridas del rostro del aprendiz de ladrón baña también la misma piedra. Me acerco desde atrás. Su culo ya está en la posición correcta. Puedo sentir las pulsaciones recorriendo las gruesas venas de mi monstruosa polla. Voy a preñar al puto crio. Voy a soltar dentro de él varios litros de espesa leche. Si fuera una puta mujer, en nueve meses daría a luz a un niño.


god damnit!
△ god damnit! | god damnit! | god damnit! ▽

CUNTS WHERE I HAVE CUM. JOIN THEM!:




CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 183

Fecha de inscripción : 26/01/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Erik Wolves el Miér Nov 16, 2016 4:44 pm
Ni siquiera se contenta con eso. ¿Pero qué coño le pasa a este tío? Como castigo por haberme corrido en cualquier lugar que no fuera sobre las fotos, recibo todos aquellos golpes que me hacen sangrar por partes de las que ni siquiera estoy seguro pueda hacerlo. No sé qué hacer para salir vivo de esta, la verdad. No estoy seguro de que dejándome hacer vaya a conseguirlo, lo que es claro es que si me resisto terminará por follarse a un cadáver. Y he de evitar contra todo pronóstico que eso pase. Una vez los golpes cesan me tomo unos segundos sobre la silla para recuperarme, coger aire y notar toda la cara adolorida. Además no se ha molestado en limpiarse la mano antes de golpearme. Por unos segundos he permitido a mi atolondrada mente pensar que todo iría bien. La forma en que ha recogido mi lefa del cuerpo, en que me lo ha dejado caer... Es como si de vez en cuando le diera algún tipo de brote psicótico que le hace ser ese hijo de la gran puta en el que se transforma.

Tras ser arrastrado hasta la encimera me dejo caer sobre ella, apoyando en esta las codos y las manos para apartar mi cara del líquido blanquecino que ahora adorna dicha encimera. Probablemente la lefa de alguno de esos capullos. Joder, después de esto voy a necesitar una buena ducha como el comer. Aprieto la mandíbula con fuerza en el momento en que noto su glande chocar contra mis nalgas. Se la he comido, sé como es de grande. Cierro los ojos, preparado para el momento, no le voy a dar el gusto de suplicarle que vaya con cuidado, que se detenga si se lo pido o cualquier chorrada por el calibre.

Ah... La hostia, es enorme. – Gruño tras dar el primer alarido de dolor cuando la mete sin dilación. Me han follado en otras ocasiones, pero nunca tan a lo bestia como él. Ni con una polla tan gorda. Aprieto los dedos en torno el borde de la encimera y aprieto un poco más los dientes, intentando resistir o sobrellevar el dolor que el taladro ajeno causa allí atrás. No sé muy bien cómo, pero algún día me vengaré de esto. Le haré pagar todo lo que me ha hecho con creces antes de matarlo. Pero para eso antes tengo que conseguir esa oportunidad. Y haré todo lo que sea necesario para conseguirla y poder llevar a cabo la venganza. Es lo único en lo que puedo pensar mientras me folla como un salvaje.
CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 66

Fecha de inscripción : 20/09/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por A. Griffon Arkwright el Vie Nov 18, 2016 6:49 pm
Me resulta sumamente difícil contenerme para evitar así enfermedades o contagios. Preño decenas de culos a la semana y la mayoría lo hago a pelo. Supongo que de algo hay que morirse, el problema es arrastrar conmigo a alguno de aquellos pobres desgraciados. Muchos de ellos, jóvenes que apenas empiezan a vivir. Joder que me maten si los seguros, en la bendita América, no se centran cada vez más en unos pocos.  Viniendo de otro país, se me sigue haciendo raro que la gente muera de un puto resfriado en las puertas de los hospitales. América. La tierra de los jodidos sueños y de las oportunidades. Menuda mierda. Imagino como puede ser que uno de estos pestilentes muchachos se infecte de VIH. Apenas tienen que echarse a la puta boca. Son unos insignificantes perros a punto de morir de inanición. La idea de pillar algo se me esfuma de inmediato de mi cabeza. Realmente la lotería de las ETS juega, por motivos propios, más a su desfavor. Mi polla, gruesa y con un largo monumental, queda completamente libre de la prisión que supone mi bragueta. El chico tiene las piernas ligeramente separadas. Sus piernas son casi tan bastas como sus envidiables bíceps. Sus nalgas son toscas y robustas como dos buenos troncos. Las tiene tan desarrolladas que dos hoyuelos se marcan en cada cachete. Mi glande inevitablemente se adentra y golpea la entrada de aquel prieto coño. Me gusta sentir aquel primer golpe. El de una puta puerta que no cede. La puerta no quiere abrirse, pero poco tardará en venirse abajo.

El vello que rodea el ano del menor hace cosquillas en la piel que cubre mi bestial rabo. Tres empujones y la puerta comienza a desmoronarse. Al cuarto intento de penetración la piel que recubre mi glande retrocede, me quedo sin capucha. La pringosa cabeza de mi polla siente ahora las cosquillas producidas por el vello que guarda la entrada del coño del muchacho. Que todo mi rabo sigua embadurnado con la saliva del menor ayuda a que el acceso sea mucho más fácil. Me dirijo hacia lo más profundo de su prietísimo coño. El líquido semi blanquecino, que brota cada vez con mayor abundancia de mi uretra, también ayuda a lubricar y a empujar. Comienza a sonar el característico sonido a folleteo. El chico gruñe como el perro que es cuando mi polla crea posibles fisuras en su estrecho coño. Es enorme y nunca ha tenido nada tan grande dentro. Me da la razón. No puede evitar mencionar lo grande que es. Mi tabó está ahora, por primera vez, completamente dentro. Las puertas han caído, al igual que las murallas y los soldados que salvaguardaban la integridad de su vagina. – Calla perro. Obedece y todo saldrá bien. - hago una pausa – disfruta de este regalo. No todos los días tienes algo así dentro de tu prieto coño – mientras hablo noto la peste a lefa reseca. La corrida de Jim sigue sobre la encimera; parte ya sobre la piel de la cara del muchacho. El chico parece resentirse a tocar el líquido sidoso de Jim. Aparto sus manos de la encimera y las doblego sobre su espalda. Con violencia, mis manos ejercen una presión brutal sobre su nuca. El chico, para no perder la cabeza, se ve obligado a tocar de lleno el vertido de Jim con su ensangrentado rostro. Apoya gran parte de su torso sobre la encimera. El líquido, grumoso, se pega directamente sobre su piel. Baña su ceja e impregna sus labios, el inferior roto. - ¿Te gusta tragártelo todo eh? – menciono tomándole la barbilla, obligándole a mirarme fijamente a los ojos. Su cara está llena de sangre y de corrida del retrasado de Jim.

Mientras clavo una fría mirada en su rostro sigo preñándole. Estoy jodidamente cachondo. Sus labios y lengua ya adelantaron bastante trabajo. No podré esperar mucho más. Mi abdomen da el primer aviso. Se contrae más de la cuenta marcando así en exceso cada uno de los cuadritos que decoran mis abdominales. Mis nalgas también se sacuden. La próstata hincha y deshincha la zona de mi perineo. Se prepara junto a los testículos para teñir, completamente de blanco, las paredes del interior del coño del muchacho. Empujo dentro y fuera. Sudo tanto que mis cejas ya son incapaces de controlar todo aquel sudor. Alguna gota cae sobre el cuello y la espalda del menor.  Mis axilas empiezan a oler mal. Sudo y huelo a macho. El chico comienza también a humedecerse y no es de extrañar, está aguantando estoicamente las embestidas realizadas con un rabo sin igual. Las paredes de su vagina son muy estrechas – Joder, tienes el coñito super estrecho – le hago saber mientras jadeo. Debo tener la boca entreabierta para poder aguantar el ritmo. Agradezco que la encimera está fija al suelo. El ritmo pausado del principio se vuelve ahora violento. Agarro con mis manos sus muñecas. Las sujeto, con suma fuerza, en la parte baja de sus lumbares. Puedo ver cómo me he hecho daño en los nudillos. La piel se me ha levantado por la paliza propiciada al joven. Me sangra ligeramente, pero ya estoy acostumbrado. Veo que su rabo vuelve a adquirir forma pese a la eyaculación previa. Se le pone dura cuando estimulo, más bien destrozo, con mi rechoncho glande su próstata. Estoy a punto de correrme, pero le miro al ver también su excitación. - Recuerda joder. Ni se te ocurra volver a correrte a no ser que sea sobre las fotos – con un gesto y un grito hago que las fotos vuelvan a mí. Ordeno dejarlas en la encimera. Las dejan tan cerca que se impregnan, inevitablemente, con el grosero vertido del subnormal del grupo. - ¿Enserio te pajeabas mirando mi culo? ¡Joder nena. Joder! – ya apenas puedo hablar. Me pongo como de puntillas intentando llegar así aún más lejos. Mis colosales pelotas rebotan contra sus nalgas. Tiene el coño tan lubricado que se escucha bien el ruido a vagina siendo brutalmente embestida.  Me queda poco tiempo, así que aprovecho el calentón y decido. – Sabes – intento hablar - ¡joder hijo de puta! ¡¡¡Joder que me corro!!! ¡¡¡Me cago en la gran puta joder!!! – no puedo evitar entrecortar mi discurso cuando me sobre excito y me encuentro a punto de soltar litros de leche en su coño. Intento recomponerme mientras sigo empalando su trasero – He decidido que no te voy a matar – pienso que no podría desperdiciar una vagina así – Creo que puedo tener un puesto para ti – Sudo. Sufro. Intento aguantar todo lo que puedo. Voy a bañarlo. A preñarlo. A convertir a aquel delicado muchachito en mujer. En madre. Sí, le haré una puta madre. La chica merece un puesto. En el fondo tiene talento. Es escurridizo. Tiene un coño perfecto. Lo merece. El chico merece ser parte del oscuro mundo de Arkwright. Pronto conocerá más detalles. Eso sí, después de que termine de divertirme y perderme entre sus nalgas.


god damnit!
△ god damnit! | god damnit! | god damnit! ▽

CUNTS WHERE I HAVE CUM. JOIN THEM!:




CRIMINALS
CRIMINALS
Mensajes : 183

Fecha de inscripción : 26/01/2016

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Contenido patrocinado
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.